Tu cuerpo agradecerá ese trozo de chocolate

La necesidad de una rica taza de chocolate caliente para combatir el frío, el chocolate en la almohada del hotel antes de dormir y el antojo de chocolate cuando nos sentimos tristes, no son casualidad, tienen una razón de ser y la respuesta está en las múltiples y valiosas propiedades de este alimento.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2030, casi 23,6 millones de personas morirán a causa de las enfermedades del corazón. Por ello, la actividad física y una dieta saludable son claves para la prevención de estos males.
 
De acuerdo con un documento reciente liberado por el British Medical Journal (BMJ), comer chocolate tiene una influencia positiva en la salud debido a sus propiedades antioxidantes y antinflamatorias, así como beneficios para la reducción de la presión arterial y la mejora en la sensibilidad a la insulina.
 
“La ingesta del chocolate aporta alegría y placer a quien lo consume, además de ser una fuente energizante, por eso estamos convencidos de que el chocolate es un alimento que brinda grandes beneficios a la salud y aporta bienestar”, dijo Alicia Páramo Ortega, directora general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares.
 
Una de las razones por las cuales consumir este alimento produce placer es porque el cacao y su derivado el chocolate, contiene teobromina, un alcaloide que tiene efectos estimulantes en los sistemas de alerta en el cerebro. Dicha sustancia produce una vasodilatación de venas y arterias, lo que incrementa el flujo sanguíneo y disminuye la presión arterial.
 
Este tesoro ancestral es fuente de grasas, proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Sus ácidos grasos ejercen una función estimulante de endorfinas, sustancias que participan en nuestras sensaciones de placer y en el estado de ánimo.
 
En este sentido la feniletilamina que está presente en este alimento es la que se genera en el cerebro durante el enamoramiento y es la responsable de la euforia en esta etapa.
 
Diversos estudios, han encontrado que, al derretir el chocolate en la boca, olerlo y saborearlo se elevan los latidos a 140 por minuto, cifra que rebasa a aquellos que se producen con un beso.
 
Por todo lo anterior, el chocolate que forma parte de nuestra herencia es un alimento que, al disfrutarse en porciones adecuadas debería incluirse en una dieta balanceada.